¿Quién hubiera imaginado que nunca más iba a pisar ese suelo?
Las raíces son importantes, sí. ¡Afirmo!. Cuando vamos tomando los caminos que la vida, o que cada uno de nosotros armamos, reunimos un equipaje quizás intangible, ilegible algunas veces. Y es que, esa fórmula que contiene las caras nuevas que descubrimos, las experiencias, las recaídas, la soledad o el desamor es clave. Es lo que somos, parte de esa esencia de la que imagino. No creo que el lugar donde uno nace sea el lugar de las raíces... cada ser ha de sentirse al menos medianamente feliz habiendo encontrado un rincón del mundo que le permita serlo como se debe. Que le permita ser y vivir. Que le permita construir una identidad, una ideología; en fin...
Las raíces entonces son importantes, tanto como para buscarlas cueste lo que cueste. Claro que hay demasiadas complicaciones y factores que no facilitan esa búsqueda de la que escribo.
Y eso, hoy empiezo a describir lo que son para mí. Porque si deseo algo antes de irme es encontrar las mías. Compartirlas, edificarlas y reforzarlas con lo(s) que me hará(n), en un futuro, ser y vivir.
Nada.
Me parece que, también, uno debe llevar las raíces en uno mismo, digamos, que parte de tus raíces seas vos y tu forma de ser..
ResponderEliminarSi, sí! nos vamos de vacaciones! Que noticia mas agradable :)
Te quiero eeh?!
me agrada cómo escribís. es una mezcla de simpleza, contenido y lindura bastante compacta: un caramelito, ja.
ResponderEliminarsobre el tema del post, yo encuentro mis raíces cada vez que oigo ciertos (y variados) tipos de música, o en mi imaginación sóla: a veces es impresionista (un arroyito, altos y verdes árboles, pájaros, cielo azul y quizás un fauno tocando la flauta como preludio a la siesta... :P); a veces es el paisaje verdoso, triste pero adorado de mahler; o un 1930 en new york; o un bar inglés mientras se oye jazz; o las interminables gotas de arena de un irak; o un frío y azulado monasterio con enfermos que cuidar; o la bella música de israel; o un laberinto perdido en el otoño rojo y naranja; un melancólico pero apasionado buenos aires sin edifios modernosos; o un buenos aires con edificios modernosos y soda stereo en el aire; a veces es sólo una cueva en el tíbet y toda la soledad allí; a veces un día inglés gris y lluvioso con sus prados ; a veces es un rock de los 70' con su modernidad antigua; a veces amacarse en las cercanías de una jungla calurosa y amarilla oyendo trova por la radio; y a veces es sólo ver un gigante amanecer con los ojos de nuestros lejanos antepasados, extasiados y alertas a la vez, en plena naturaleza hostil y mágica.
guau... no sabía que amaba tantos sitios... me parece que lo voy a postear en mi blog, je.
no sé si alguna vez encuentre alguno de ellos, pero de hacerlo, le estimo unas cuantas décadas más, luego de terminar mis estudios, luego de tener un trabajo interesante, y quizás un poco luego de eso también. de lo que estoy segura es de que aaaaalgo encontraré, a menos que muera trágicamente antes (pero en tal caso, encontrar esos lugares en la vida terrenal no sería una de mis preocupaciones, jeje). por ahora sigo sin preocuparme demasiado al respecto y disfrutando de vivirlas en mi cabeza y en mis sueños :P
saludos!
pd. llegué acá por esas sinapsis interminables de la internet, activadas por el al-pedismo y la curiosidad que se cree que va a encontrar algo interesante a la vuelta de la esquina. igual, me simpatizó el blog, así que taaaaan chota la curiosidad no era :P
firma: la novia de un amigo del dad de tu amigo santiago.
guau. ¿existirá alguna regla de etiqueta de internet que diga que está mal que el comentario de alguien sea más largo que aquello sobre lo que se comenta? ... mejor me callo de una vez...
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