Desde ya y en adelante busco comodidad. La sensación de estar de más es, de por sí, incómoda. La de no tener a quien recurrir en caso de querer conversar, o simplemente reír de las mismas cosas, me molesta.
Me molesta quizás porque no quiero estar sola. Pero quiero. Me encanta mi espacio. El punto es que, al verse mi espacio invadido, me voy (como casi todo ser) a otros lugares. Algunos son increíblemente inútiles, ya que al instante necesito otra vez compañía.
Otros tranquilos.
En realidad, me gusta pensar que todos los días me levanto en el mismo lugar, y que todos los días me levanto en un lugar distinto.
Lares oscuros, lares claros.
Muchas veces el espacio juega mucho..otras, la compañía. Lo realmente tranquilizador es saber que existe UN lugar en el que nunca nos sentimos incómodos , fuera de lugar. Y éste puede ser siempre el mismo, o cambiar. Que suerte que todo puede cambiar, modificarse..le aporta una cuota de emoción a la vida, no?
ResponderEliminarTe quiero mucho pequeño ser violeta.-